No se cual habrá sido tu reacción al leer el título de esta publicación, sé que la palabra teología está muy mal mirada en algunos círculos el día de hoy, pero mucho de esto tiene que ver con el desconocimiento. Teología es el estudio acerca de Dios, por ende cada creyente es un teólogo, cada uno de nosotros tiene ideas acerca de Dios y aunque nunca lo hayas pensado, si eres parte de un grupo de alabanza, estás haciendo teología. 

 

¿A QUIÉN ADORAMOS?

Haz el siguiente ejercicio, pregúntale a cualquier persona si cree en "dios", si la respuesta es afirmativa entonces sigue con la siguiente interrogante ¿En qué "dios" crees? Al hacer esto te darás cuenta de una triste realidad que pasa aún dentro de nuestras propias congregaciones: tenemos ideas no bíblicas acerca del Dios verdadero.

 

Cada quien ha hecho un "dios" conforme a sus deseos y pensamientos, para algunos es un genio de lámpara dispuesto a cumplir todos sus sueños, para otros un psicólogo con buenos consejos para esta vida, un amuleto que ayuda a evitar la mala suerte, un papá permisivo que consiente todos nuestros caprichos, un dedo acusador que apunta y destruye, y así una gran variedad de imágenes erradas. Desconocemos los atributos de Dios, su amor, su justicia, su inmutabilidad, misericordia, bondad, santidad, su gracia, hemos olvidado que Dios mismo se ha dado a conocer en Cristo.

 

Pero ¿Qué tiene que ver esto con los grupos de alabanza? No sé si has podido apreciar el problema, pero uno de los lugares donde más se expresan estas falsas ideas acerca de Dios es en los momentos que cantamos como congregación. Quizás tú mismo sepas más acerca de acordes y melodías que de Dios mismo, puede que estés mas preocupado del volumen de la guitarra que de la majestad de Rey Eterno y ya es tiempo que dejemos de poner la mirada en nosotros y mirar al Creador de todo.


¿QUÉ ESTAMOS CANTANDO?

¿Recuerdas que fue lo que cantaron en la última reunión?, ¿De qué hablaban esas canciones?, ¿Cual atributo de Dios se enaltecía?, ¿Qué obra del Señor era reconocida? Muchas veces escogemos las canciones que se tocarán en una reunión por el ritmo, porque son pegajosas, están de moda, tienen buenos redobles, muchos arreglos de guitarra, melodías insuperables, nos hacen saltar, dan energía, conmueven a la congregación, nos gustan. Nuevamente pregunto, ¿Recuerdas que fue lo que cantaron en la última reunión? Adoración es un acto que involucra todo nuestro ser, corazón, alma, fuerza y mente. Cantamos con el espíritu y también con el entendimiento. Alabanza es nuestra respuesta a los atributos de Dios, así que necesitamos conocer esos atributos.

 

Estoy seguro que, si nos ponemos a enumerar, recordamos más letras de canciones que versos bíblicos. La música es una excelente herramienta para memorizar. Los hermanos van a sus casa tarareando cantos y repitiendo las frases que se decían en ellos. ¿Por qué no cantar entonces las verdades bíblicas? al fin de cuentas es eso lo que realmente importa, la palabra de Cristo es la que debe morar abundantemente en nosotros.

 

Gordon Fee dijo una vez “Muéstrame las canciones de una iglesia y yo te mostraré su teología”,esto es verdad. Una iglesia que alaba con cantos no bíblicos terminará teniendo ideas erradas acerca de Dios, tendrá una teología enferma, pondrá en el centro al hombre y abandonará la gloria del Señor. Para que nuestras congregaciones crezcan saludables necesitamos buena teología, una sana doctrina y esto se debe ver inclusive en los tiempos de alabanza.

Toma las canciones que sueles tocar, lee verso a verso, vuelve a leerlas, compáralas con la Escritura en su totalidad, ¿Contradicen las Escrituras?, ¿qué nos dicen acerca de Dios?, ¿son Bíblicas? Si no lo son deséchalas, modifícalas de ser necesario, no importa que sean de tu artista favorito o que seas tú el que las escribió, lo importante es que cantemos la verdad, que podamos a ver al Dios verdadero en esas letras y adorarlo por lo que es y lo que hace.

 

Jesús hablando con el Padre dijo: Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado (Jn 17:3). La voluntad de Dios es que su pueblo lo conozca, Él está está interesado en que nosotros le conozcamos, Dios no está escondido, Dios nos ha hablado y esa es una gran noticia, ¿estás prestando atención a lo que nos ha dicho?

 

Necesitamos a músicos empapados de Dios, con ideas correctas acerca de Él, con una buena teología. Debemos conocer lo que Dios ha revelado en las Escrituras y vivir día a día inmersos en su palabra. Seamos adoradores en espíritu y en verdad. Todo lo que cantemos debe apuntar a Dios, a sus gloriosos atributos, a su maravillosa obra en la historia, a su majestuoso evangelio. Reconozcamos que los redobles, delays y pads pasarán más las palabra de nuestro Señor nunca pasarán y Él es el centro de todo.

 


Publicado originalmente por Cantemos el Evangelio.